Cada vez que nos identificamos con nuestros dolores, heridas, rencores, las justificaciones que damos, con pensamientos que nos perturban, focalizamos nuestra atención y energía en eso, alimentando y fortaleciendo aún más el sufrimiento.

En el momento que empezamos esa identificación caminamos para fuera de nuestro centro, de nuestra esencia, perdemos el contacto con nuestro ser, nos olvidamos quienes somos. Cuando estamos fuera de nuestro centro, dejamos de habitar el presente, nos enmarañamos en mundos fantasmagóricos, hechos de retazos de cosas que no llegamos a entender, muchas veces no pudiendo ver quien es quien. Como en un tren fantasma de un parque de atracciones, nos deslizamos por paisajes oscuros, sombríos que nos llenan de angustia.

Sufrimos y nos apegamos a ese sufrimiento, nos cuesta hacernos conscientes del malestar que cargamos y hacer algo por nosotros, ayudarnos, cuidarnos, querernos bien. Cuando llegamos a ese momento que el malestar se adueña y dirige nuestra vida, es hora de parar, respirar, volver al centro, dejar de autoengañarnos y desde ese lugar ver, entender, aceptar, honrar e iluminar las sombras que habitan en nuestro mundo interior, empezando a deshacer los nudos que cargamos.

Si quieres cambiar de rumbo, traer transformaciones positivas hacia ti, recuperar tu calidad de vida, tu bienestar, tu armonía, focaliza tu energía y atención en ese propósito, así cambiará tu vibración, tu estado de conciencia, porque abrirás tu mente para encontrar soluciones diferentes, creativas, que te vibren, descubrir maneras de ayudarte, cuidarte, amarte, dejarte ayudar y apoyar.

Busca tu centro, tu esencia, así encontrarás el amor que vibra dentro de ti, para que tu ser ilumine las sombras con claridad, sabiduría y comprensión, así transitarás por caminos de transcendencia, luz, amor, sanación, bienestar y armonía.

 

 

Paola Ostrowicz Fischman

Terapeuta energético y vibracional

www.somosarmonia.com

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