mira con el alma

 

Hay algunas situaciones que pasamos por la vida que son dolorosas, nos hieren profundamente, sobre todo cuando hay un vínculo de afecto y confianza por medio.

En esas situaciones, pasada la desagradable sorpresa inicial, si somos capaces de parar, respirar, dejar de dialogar con la herida que nos han provocado, empezaremos a reflexionar, a observar sin juicios, podremos salir del piloto automático de las reacciones, ser dueño de nuestras acciones, dentro de lo posible y con la autenticidad de lo que somos.

Toda situación tiene unos hechos, una globalidad, un contexto, una parte subjetiva que cada uno lleva y hace que viva el conflicto a su manera.

De acuerdo a nuestra abertura de mente, de corazón, estado de consciencia y vibración energética serán las actitudes, palabras, acciones que encontraremos para interactuar con las experiencias, las decisiones que tomemos y las consecuencias que tendremos que asumir. Piensa que tienes la posibilidad de elegir como quieres vibrar a cada momento, en que dinámicas energéticas vas a participar, con qué energía y qué lugar ocuparás.

Si encaras estas situaciones como una forma de aprendizaje, crecimiento y conocimiento de ti, de los otros, de la vida, buscarás que estos desafíos sean para construir nuevas realidades más benéficas para todos, más solidarias e igualitarias. Pero si por el contrario te quedas lamentándote, alimentando rencores, heridas, carencias, envidias, rabias y odios estarás destruyendo las posibilidades de habitar espacios más sanos, menos tóxicos, gastarás una cantidad de energía en cosas que nada construyen.

Tu responsabilidad es ser consciente de ti mismo, no perder los hechos, el contexto, la globalidad y que estos no se tiñan con los colores de tú mochila emocional, que te hacen perder objetividad.

Recuerda que no tienes que entrar en la tormenta interior de nadie, pero si eres responsable por la tuya, no culpes a otros de ella.

Vive, deja vivir, sin críticas ni juicios, evita dañar y dañarte, la paz que buscas se encuentra en el mismo lugar que la perdiste, solo cambia la mirada con que la buscas… no te rindas hasta encontrarla… sigue buscando… pero mira con los ojos del alma…

 

ojos del alma

 

Paola Ostrowicz Fischman
Terapeuta energético y vibracional
www.somosarmonia.com
Somos Armonía